El Clavijo se diluye tras el descanso y cae en Gijón

El CB Clavijo frenó en seco su buena dinámica en Gijón, donde el Círculo recuperó sensaciones a costa de un conjunto riojano que fue de más a menos y terminó desfondado en una segunda parte para olvidar.
Los logroñeses, que llegaban en línea ascendente, se vieron superados por un equipo local necesitado, que acabó firmando un 101-92 tras un último cuarto incontestable.

El duelo arrancó con un ritmo frenético y sin apenas interrupciones. Ambos equipos entraron con la muñeca afinada y el primer cuarto se consumió casi sin darse cuenta.
El intercambio de canastas fue constante, con escasas ventajas y un juego ofensivo del que disfrutan los espectadores, pero que suele generar más de un dolor de cabeza en los banquillos, incapaces de imponer orden o frenar el acierto rival.

En el segundo parcial, el Clavijo dio el primer golpe serio: un parcial que lo lanzó hasta el 21-29 y que llegó a elevar la renta visitante hasta los diez puntos.
Los de Úriz parecían tener la situación controlada cada vez que subían una marcha. Dominaban el rebote, Torres veía aro con facilidad y Pa Mor imponía su físico en la pintura.
La sensación era que el conjunto riojano tenía el partido donde quería… hasta que llegó el descanso.

El paso por vestuarios alteró por completo el guion. El Círculo Gijón volvió al parqué con energía renovada y mucho más acierto, mientras que el Clavijo perdió intensidad de manera alarmante.
En apenas unos minutos, los locales dieron la vuelta al marcador (58-54), obligando a Úriz a mover piezas para evitar que el choque se rompiera.
La entrada de Hrabar dio un pequeño respiro y permitió llegar al último cuarto con todo por decidir.

Pero el tramo final tuvo un protagonista absoluto: Pierre.
El estadounidense entró en estado de gracia, anotando y generando con una facilidad pasmosa. Cada ataque gijonés pasaba por sus manos y el Clavijo nunca encontró la forma de frenarlo.
Con el marcador inclinándose (85-79), los riojanos comenzaron a precipitarse, encadenando errores que terminaron por condenarlos.
La diferencia se disparó y el Círculo Gijón aprovechó para disfrutar de su mejor tramo en muchas semanas.

Los asturianos castigaron con 59 puntos en la segunda mitad a un Clavijo irreconocible tras el descanso, que dejó escapar una oportunidad de oro para asentarse en la zona tranquila de la tabla.
Una derrota que duele tanto por la forma como por la sensación de haber dejado escapar un partido que, durante muchos minutos, pareció tener controlado.