El Reina Yogur – Monte Real Clavijo se presentó en Bodegas Riojanas

El jueves 7 de octubre, el Club Baloncesto Clavijo visitó la sede de Bodegas Riojanas, empresa en la que se integra una de sus marcas patrocinadoras, Monte Real, una línea de vinos con un sabor especial y único. La plantilla presentó las nuevas equipaciones en presencia de gran parte de sus patrocinadores y colaboradores y visitó diferentes dependencias de la bodega.

Solo un año después de que la familia Frías-Artacho fundara la sociedad anónima Bodegas Riojanas en 1890, James Naismith inventó las reglas originales del baloncesto en un intento absolutamente innovador de que los jóvenes estudiantes de su instituto siguieran practicando deporte y aprendiendo valores en los largos y duros inviernos de la Costa Este norteamericana.

El baloncesto, como las bodegas, mezcla innovación y amor a la tierra, donde enraízan los viñedos y también las bases de las canastas. También amistad, eterna invitada a la mesa y también a la cancha, que surge y se renueva cada vez que se abre una botella de vino o cuando el balón es lanzado al aire inaugurando un nuevo espacio de libertad: el del juego y las risas.

De ahí que consideremos natural, como lo es también el sabor de los vinos Monte Real, nacidos en 1933, la fusión entre esta marca y la del Club Baloncesto Clavijo, emblemas ambos de La Rioja, una región que ha encontrado en su suelo, también en su clima y condiciones privilegiadas, la gran oportunidad para desarrollarse a nivel internacional, algo a lo que aspira también el club de baloncesto, empezando por la escala local y regional, sintiéndose embajador de todos sus habitantes.

En el «contigo» del lema de la campaña de abonados, Contigo, lo clavamos, están incluidos todos aquellos elementos de la vida económica y social de la región que quieran sumarse a esta nueva reconquista, que es la de los resultados, pero, sobre todo, la del espíritu y la afición por el baloncesto tras este largo invierno de pandemia. De ahí que la apuesta por un juego dinámico y divertido encaje tan bien con marcas como Monte Real que mezclan el respeto a la tradición, el amor a la tierra y una apuesta decidida por la innovación para acceder a nuevos paladares.