El primer derbi logroñés en la Segunda FEB no defraudó. Ambiente eléctrico, emoción hasta el final y una victoria trabajada para un Reina Proteínas Clavijo que necesitaba sumar y lo hizo con autoridad ante un LogroBasket Logi7 combativo y difícil de doblegar.
Desde el inicio, el conjunto de Ricardo Úriz impuso su ritmo y se adueñó del partido. Hugo Arbosa marcó el camino con una actuación sobresaliente —20 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias— que dio solidez y liderazgo a los suyos. Pese a que las rentas no eran muy elebadas, el Clavijo controló el marcador y evitó que el LogroBasket se sintiera cómodo.
El equipo local, sostenido por AJ Plitzuweit, resistió durante la primera mitad, pero un estirón visitante coincidiendo con el triple de Chandler Jacobs abrió la primera brecha importante (21-33). El descanso llegó con diez puntos de ventaja para los blanquiazules, que transmitían sensación de tener el duelo bajo control.
En la reanudación, el encuentro se endureció. No fue un partido vistoso, pero sí intenso y emocionante, con ambos equipos peleando cada balón ante una grada de Lobete prácticamente llena, que disfrutó de un derbi de los que dejan huella.
El Clavijo amplió su renta (34-49) gracias a la aportación de Kevin Torres, aunque el LogroBasket no bajó los brazos. Con un arreón liderado por Sall, redujo la diferencia con un parcial de 12 puntos seguidos que reabrió el partido y devolvió la emoción.
Pero en el último cuarto, los visitantes dieron el golpe definitivo. Un parcial de 2-15 en apenas cinco minutos sentenció el choque. A partir de ahí, el Clavijo manejó el ritmo con solvencia y aprovechó el cansancio del rival para cerrar su primera victoria del curso.
Un triunfo merecido y necesario para un Clavijo que mostró madurez, energía y carácter en un partido que tuvo de todo: tensión, entrega y, sobre todo, baloncesto riojano del bueno.













